Jueves, 3 Ago 2006
Desafiando a los intensos frÃos, en los últimos dÃas un equipo de “Pesca al DÃa”, junto a los amigos Carlos Brianesse, Marcelo Jumelle, y Maximiliano Zorzoli, entre otros, se trasladó recientemente hasta el sudoeste provincial para llevar a cabo un relevamiento pesquero en la laguna de Laspiur, ubicada en proximidades de la ciudad de Carhué.

Para acceder a esta laguna se debe tomar la ruta 215 hasta Monte y doblar hacia la derecha por la 41 hacia Lobos, punto en donde se toma la 205 hasta Daireaux; luego se prosigue el viaje por la Ruta 65 hasta GuaminÃ, en donde se dobla hacia la derecha por ruta 33 hasta Carhué.
La laguna de Laspiur se encuentra ubicada en un triángulo formado por Carhué, Espartillar y Púan. Desde La Plata está a aproximadamente 600 kilómetros, más otros 20, finales, que son de tierra y que también llevan al espejo de agua conocido como El Chajá.
Ibamos con la esperanza, debido a coincidentes datos que manejábamos, de que en esta laguna podrÃamos hacer una buena pesca de pejerreyes pero más que nada en cuestión de calidad antes que en cantidad.
LA LAGUNA
La llegada a la laguna se concretó cerca de las 6.30 de la mañana cuando todavÃa no habÃa salido el sol, por lo que hubo que esperar que amaneciera para poder elegir un buen lugar en que el viento no nos impidiera desarrollar normalmente la pesca.
Lamentablemente en esta zona generalmente reina un microclima de escasas lluvias y vientos bastante fuertes, factores que se acentuaron durante nuestra salida de pesca.
En la laguna de Laspiur, como en algunos otros espejos de agua de la provincia de Buenos Aires, los elementos que se empleen juegan un papel importante a la hora de pescar, ya sea en cantidad o en calidad. En este caso lo mejor fue utilizar cañas de 3,50 a 3,80 metros de largo, reeles frontales cargados con nailon del 0.25 y un chicote del 0.50 con lÃneas de tres anzuelos del n° 1. Los lances se hicieron los más lejos posible de la costa.
EL VIENTO
Ese dÃa, como se dijo, sopló un viento intenso con ráfagas de entre 25 y 35 kilómetros por hora, situación que dificultó enormemente la pesca porque para colmo, el viento rotaba y por momentos daba de frente y poco después de costado.
De todos modos, los pocos pescadores que pudieron aprovechar el viento de espalda, fueron los que obtuvieron los mejores resultados; tal fue el caso de Carlos Brianesse quien se alzó con la nada despreciable cantidad de 35 pejerreyes de excelente porte, con un par de “matungasos”.
Pero no fue sólo el viento de espalda lo que hizo que algunos pescadores no fracasaran sino además la buena fórmula de pescar a fondo con cañas de buenos pasahilos y reeles de carreteles cónicos, para mejorar los lances, ya que la pesca fue en su totalidad de fondo.
Un factor desfavorable fue también la pérdida de nivel de la laguna, al igual que sus vecinas La Escondida y El Chajá, que vienen sufriendo la falta de lluvias que se registra en ese sector de la Provincia.
Los que menos suerte tuvieron pescaron pocos pejerreyes pero todos los ejemplares capturados fueron de buenos portes
Fuente: ElDia.com


