Jueves, 27 Jul 2006
Los pejerreyes en su mayorÃa son de 30 centÃmetros pero pican en cantidad

Después de haber recibido ciertos datos alentadores sobre la recuperación pesquera de la cercana laguna de San Lorenzo, un equipo de “Pesca al DÃa”, junto a los amigos Néstor Sosa y Juan Bravi, decidió realizar un relevamiento en este ámbito que en temporadas anteriores rindió muy bien en materia de pejerreyes pero que en los últimos tiempos habÃa registrado una sensible disminución en los piques.
Además, cuando hace unos dÃas estuvimos en Altos Verdes, desde la loma del pesquero La Orfilia se veÃa a lo lejos que en la laguna San Lorenzo habÃa entrado un buen caudal de agua.
En forma previa al viaje nos comunicamos con Marcelo Beis, encargado del pesquero de San Lorenzo, quien comentó que si bien el agua ya habÃa comenzado a bajar lentamente, la pesca de pejerreyes estaba buena; también se nos informó que era preferible no llevar la embarcación sino salir directamente con un bote del complejo al cual le debÃamos colocar el motor.
Para llegar a San Lorenzo debemos tomar la Ruta 2 hasta la rotonda de Castelli y desde allà doblamos a la derecha por ruta 41; luego de quince kilómetros y antes del puente del Arroyo San Miguel encontraremos a mano izquierda el camino de entrada de la laguna, el que sólo tiene un kilómetro de tierra pero se complica bastante cuando llueve.
EN EL ESPEJO
Al llegar ya nos esperaba Marcelo con el tractor con el motor encendido para enganchar el bote y arrastrarlo hasta donde pudiéramos bajar la pata del motor, algo inusual pero efectivo cuando hay poca agua. De todas maneras botamos el bote a unos 50 metros de la costa en donde encontramos 60 centÃmetros de agua; con ese nivel podÃamos arrancar el motor sin problemas.
Salimos en dirección opuesta al embarcadero, ya que tenÃamos viento del oeste suave que nos darÃa la posibilidad de garetear en las primeras horas de la mañana con el sol de espaldas sin que nos molestara la visión de las boyas.
En el trayecto se veÃa una buena cantidad de pejerreyes chicos saltar frente de la embarcación a medida que pasaba.
Armamos los equipos que estaban compuestos por cañas de 4 metros, reeles frontales cargados con nailon del 0.28 y multifilamento del 0.12; lÃneas de boyas de color naranja, rojo y verde limón, una variedad bastante diferente para probar de entrada. Los anzuelos elegidos en esta oportunidad fueron chicos, del número tres, ya que estaba bien para este pejerrey de boca chica que proviene del RÃo Salado. La mojarra para encarnar fue de tamaño mediano.
AL GARETE
Salimos a garetear casi a unos 60 metros de la costa; más cerca nos fue imposible ya que no daba la profundidad. Para dar con el primer pique tuvimos que garetear casi 150 metros; se trató de una llevada rápida pero como se demoró en cañar el pejerrey logró escapar.
Al rato se dio otro pique en la primera brazolada con mucha firmeza; la clavada fue mortal y parecÃa un pejerrey más chico pero nos sorprendió al sacarlo del agua y comprobar que medÃa 27 centÃmetros.
Casi llegando al medio de la laguna, en donde según calculamos habÃa 130 centÃmetros de profundidad, fue el lugar con mayor actividad; durante casi una hora duró el pique; sin ser continuo no se cortaba, y los portes variaban entre 20 y 30 centÃmetros y en su mayorÃa venÃan prendidos del labio, lo cual nos daba la razón en la medida del anzuelo y en la carnada.
De más está decir que fueron devueltas al agua muchas de las piezas obtenidas al no dar la medida.
DE COSTA
Cuando estábamos llegando a la costa que da al campo del antiguo dueño, pusimos fin al gareteo para intentar en una de las zonas elegidas en temporadas atrás por su alto rendimiento como es la costa del arroyo Pezoa.
Esta costa presenta, como se ve en sus barrancas, mucha tosca y también conchilla, lo cual permite oxigenar mucho mejor el agua dando al pejerrey una zona ideal en donde alimentarse.
Dejamos a la embarcación llevar una vez que paramos el motor, para luego ingresar botando; la idea era no producir ruidos en una zona baja.
Cambiamos las carnadas, y tiramos las lÃneas nuevamente al agua; en el sector no habÃa más de 40 cms. de profundidad por lo que las brazoladas no estaban a más de 20 cms. de la superficie.
Los intentos fueron en vano; las lÃneas no trabajaban bien al no tener el suficiente viento de espaldas para que navegaran; solamente se dieron dos piques de dientudos y uno de un bagre.
EN EL MEDIO
Salimos nuevamente hacia donde comenzamos el gareteo anterior pero con el viento recostado un poco hacia el norte, dando el sol casi de costado donde navegarÃan las boyas. Asà que encaramos para la boca del Camarón y desde allà soltamos la embarcación pero esta vez a unos 300 metros de la costa. La experiencia nos decÃa que el peje estaba en el medio de la laguna.
Y como no podÃa ser de otra manera, recién en el metro de agua comenzaron a picar los primeros pejerreyes; el porte prácticamente era el mismo salvo uno que llegó a los 35 centÃmetros de largo; el resto no superó los treinta centÃmetros.
A las 15.30 dimos por finalizada la pesca; con unos treinta ejemplares capturados y otras tantas piezas devueltas volvimos al embarcadero.
Como conclusión podemos decir que se debe tener en cuenta que la laguna de San Lorenzo está en constante bajante de agua que se va por el Arroyo San Miguel, por lo que debemos ir sin perder tiempo.
Teléfono del pesquero: (02241) 154- 68340 y 155-35923.
Fuente: ElDia.com



Enero 29th, 2009 at 21:19
por favor estamos en enero del 2009 atualisen la pagina. yo pase ayer por la laguna san lorenzo y esta cerrada por poca agua esta casi seca. entren en http://www.pescalanus.com.ar